América Latina ha quedado excluida de los flujos de liquidez global no por falta de activos valiosos, sino por deficiencias de infraestructura. La arquitectura financiera tradicional que conecta el capital internacional con las oportunidades locales se ha caracterizado por ser costosa, lenta y excluyente. Frente a este panorama, la tokenización de activos de deuda emerge como una alternativa tecnológica capaz de reducir barreras operativas y transformar la emisión de instrumentos financieros.
Los costos de emisión en la región pueden representar hasta un 7% del capital levantado, mientras que los tiempos de salida al mercado suelen extenderse durante años. La tecnología blockchain aplicada al mercado institucional permite que un bono emitido en Asunción o Buenos Aires acceda a liquidez global con niveles de fricción similares a los de una acción cotizada en un índice internacional, optimizando los ciclos de liquidación y eliminando intermediaciones innecesarias.
Los marcos regulatorios en la región aceleran la adopción institucional de activos digitales
El mercado global de activos tokenizados podría alcanzar entre 14 y 16 billones de dólares hacia 2030, según estimaciones de Boston Consulting Group. En el ámbito específico de la deuda digital, el valor onchain de los bonos tokenizados superó los 12.800 millones de dólares en abril de 2026, con proyecciones que apuntan a sobrepasar el billón de dólares para el final de la década.
Frente a esta oportunidad, los organismos reguladores de la región han comenzado a establecer marcos normativos para formalizar la operación con activos digitales:
- Colombia y Brasil: En Colombia, el Registro de Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (PSAV), supervisado por la Superintendencia Financiera de Colombia, se encuentra operativo, al tiempo que se tramita un proyecto de ley bajo el principio de "misma actividad, mismo riesgo, misma regulación". En Brasil, aunque el proyecto Drex del Banco Central reorientó su foco hacia la reconciliación de garantías crediticias, el mercado privado registra más de 1.500 millones de reales en tokens de activos reales, con potencial para desbloquear hasta 7 billones de reales en crédito.
- Argentina y Paraguay: La Comisión Nacional de Valores de Argentina aprobó la Resolución General 1150 en junio de 2026, ampliando el universo tokenizable a acciones, obligaciones negociables, fideicomisos financieros y fondos cerrados. Por su parte, Paraguay promulgó la Ley N° 7.572/2025, reconociendo expresamente los activos emitidos en blockchain como valores sujetos a fiscalización por parte de la Superintendencia de Valores y el Banco Central.
- Centroamérica: El Salvador desarrolla su ecosistema mediante la Ley de Activos Digitales, mientras que en Guatemala se registró la emisión de bonos vinculados a la sostenibilidad por 50 millones de dólares por parte de Grupo Cayalá con el respaldo de la Bolsa de Valores local.
La infraestructura de custodia regulada define las condiciones del mercado institucional
A medida que las instituciones financieras de la región adoptan estos instrumentos, la demanda de servicios de custodia con respaldo regulatorio internacional se convierte en un requisito primario. La disponibilidad de soluciones de resguardo de activos bajo estándares de cumplimiento legal determina la velocidad de entrada del capital institucional al ecosistema digital.
En este contexto, la firma de infraestructura de activos digitales BitGo ha consolidado su presencia en la región tras obtener la aprobación como banco fiduciario nacional regulado por la Office of the Comptroller of the Currency -OCC- de Estados Unidos y registrar su ingreso al listado Fortune 500 en 2026.
“Estamos viendo a la región construyendo su propia versión del mercado de capitales del siglo XXI, y esto es algo que no debemos pasar por alto, es una marca para la historia. Los bonos tokenizados no son el futuro del cripto cotidiano — son el presente del mercado institucional, y los países que lleguen con infraestructura de custodia regulada desde el inicio van a definir las reglas del juego”, explica Luis Ayala, Director General para América Latina de BitGo.
“Las instituciones en América Latina no buscan hype. Buscan confianza, transparencia y solidez regulatoria. Cuando un gestor de activos en São Paulo, Buenos Aires, Bogotá o Asunción evalúa a su custodio, las mismas preguntas que hacían sobre cualquier banco tradicional se aplican ahora a la infraestructura digital. Nuestra ventaja es que podemos responderlas”, concluye Ayala.
