ANDICOM 2026: el fin del monocultivo de IA y la llegada de la era agéntica

Raju Vegesna, Chief Evangelist de Zoho Corporation

América Latina enfrenta una encrucijada tecnológica decisiva: mientras las empresas regionales aceleran la adopción de inteligencia artificial para no quedar rezagadas en la economía global, la mayoría lo hace sobre arquitecturas de software fragmentadas y dependiendo de modelos públicos centralizados. En una región donde el 40 % de las Mipymes carece aún de planes de digitalización y la productividad se ve frenada por la burocracia operativa, la prisa por integrar IA amenaza con exportar la propiedad intelectual local y perpetuar una dependencia tecnológica con las grandes plataformas del Norte Global.

Frente a este escenario, el debate debe trascender la fascinación por las herramientas de moda para cuestionar la soberanía digital y el futuro de la eficiencia operativa. En el marco de ANDICOM 2026 en Cartagena, conversamos con Raju Vegesna, Chief Evangelist de Zoho Corporation, sobre cómo superar la era de las herramientas aisladas mediante la delegación en agentes autónomos y por qué la supervivencia competitiva de la región depende de evitar un "monocultivo de la inteligencia" promovido por las grandes multinacionales tecnológicas.

1. El modelo post-SaaS y la autonomía operativa

Revista Cumbre LatinaHasta ahora hemos vivido en la era del SaaS (Software como Servicio), donde las personas dedican horas a interactuar con aplicaciones para ingresar y organizar datos. Hoy estamos pasando a un modelo post-SaaS, impulsado por sistemas autónomos capaces de tomar decisiones operativas. ¿Cómo evolucionará el software empresarial cuando la IA deje de ser un simple asistente y pase a gestionar procesos de negocio de punta a punta?

Raju Vegesna: Proyectar a cinco años en el mundo de la IA es complejo cuando el mercado cambia semanalmente. Sin embargo, la clave estructural es que hoy las personas dedican demasiado tiempo a interactuar con herramientas y software, cuando deberían estar interactuando con personas.

Aquí es donde entran los agentes autónomos. El cambio de paradigma radica en delegar: así como ya hemos delegado el aseo a las aspiradoras robóticas o la conducción a sistemas autónomos, en el software la clave será la delegación. Los agentes utilizarán las herramientas digitales para hacer productivas a las personas, liberando tiempo para que el factor humano se concentre en la interacción estratégica con otros seres humanos.

2. Soberanía de datos y diversidad de inteligencias

RCL: La dependencia de modelos de IA de terceros genera riesgos de privacidad y costos crecientes. ¿El futuro pertenecerá a las empresas que adopten arquitecturas privadas y modelos propios, o nos dirigimos a una hipercentralización de la tecnología?

RV: Cada empresa debe llegar a un punto donde mantenga y controle su propia inteligencia y su propiedad intelectual. El escenario hacia el que nos dirigimos es un modelo híbrido: la propiedad intelectual crítica permanece dentro de la organización, mientras que para tareas generales se recurre a modelos públicos. Los modelos públicos no pueden ser la opción por defecto.

Si observamos otras industrias, hemos caído en el monocultivo: monocultivo en la agricultura con hileras idénticas de plantas, en la arquitectura con cubos apilados, en la moda e incluso en la alimentación. ¿Realmente queremos un monocultivo de la inteligencia humana y corporativa?

Centralizar la IA le conviene a las grandes plataformas tecnológicas, pero no le conviene a las empresas ni a la sociedad, que necesitan diversidad de pensamiento e inteligencia. El mercado se bifurcará: habrá un impulso hacia la centralización corporativa, pero la supervivencia de los negocios dependerá de preservar la diversidad de modelos y la soberanía sobre su propio conocimiento.


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